martes, 1 de mayo de 2012

La OIT advierte a EEUU y a la UE por la desocupación

La tasa de empleo tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea (UE), considerados por décadas los mayores polos de crecimiento y desarrollo del mundo, se mantiene por debajo de los niveles de hace más de cuatro años y la precariedad aumenta, en tanto que las compañías han logrado recuperarse en gran medida. 

Así lo concluye la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en los anexos de su informe anual sobre el empleo en el mundo que dedica a esas dos economías consideradas avanzadas. 

Sin embargo, en ninguno de los dos casos se ofrecen datos que se puedan celebrar: EEUU necesita crear cerca de 4 millones de empleos para retornar a los niveles previos a la crisis financiera y económica, lo que ni siquiera toma en cuenta que "el número de personas que buscan un trabajo crece aproximadamente en 1,5 millones anuales. 

El 42,5 por ciento de los desempleados lo son de largo plazo (de 27 a más semanas). 

Del otro lado del Atlántico, en la mayoría de países comunitarios, el paro no deja de aumentar desde finales de 2010, con sólo 10 de los 27 socios que han visto una reducción en sus niveles de desempleo, según el estudio de la OIT. 

De manera general, la categoría de 15 a 24 años sufre del doble de desempleo con respecto a otros grupos de edad y ha alcanzado picos históricos en los países del sur de Europa. 

Únicamente Alemania y Luxemburgo han conseguido reducir el desempleo juvenil desde 2007. 

En lo relativo a la precariedad, el organismo técnico de Naciones Unidas afirma que hay 42 millones de trabajadores a tiempo parcial en la UE, de los que al menos el 20 por ciento quisiera trabajar más horas por semana. 

"En Grecia y España la incidencia del trabajo a tiempo parcial involuntario alcanza el 58 y el 49 por ciento, respectivamente", señalan los analistas. 

Con este panorama se observa un aumento del riesgo de pobreza y de contestación social en 17 de 24 países de la Unión evaluados. 

Mientras esto ocurre en el mercado laboral, la OIT revela que los beneficios de las empresas en EEUU han vuelto a los niveles de la precrisis en gran medida porque hicieron más eficiente su producción a través de la reducción de costes, "lo que permitió aumentar las ganancias". 

A pesar de esta recuperación, "la inversión no ha respondido" y la procedente de fuentes de negocio privadas se mantiene un 20 por ciento por debajo de lo que estaban antes de la crisis. 

Del lado europeo, "la actividad de inversiones se mantiene débil con una relación de inversión frente al Producto Interior Bruto (PIB) "un 16 por ciento por debajo de su media histórica y sólo un poco por encima de su nivel más bajo de todos los tiempos". 

Este aspecto resulta crucial en el análisis de la OIT por cuanto "la generación de empleo es altamente dependiente de las inversiones", concluyen los autores.

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